Vacacionismo

Y al fin llegó agosto y, como la mayoría, emprendí viaje a la playa cargada de bikini, toalla de colores, gorro molón made in quién sabe donde y pringada de protector hasta las cejas, con la única intención ponerme todo el día vuelta y vuelta cual pollo en asador y, mientras me iba dejando el bikini estampado en el cuerpo para seguir recordándolo cuando no lo tuviese puesto, reflexionaba yo con mi amiga sobre el “vacacionismo” oye, qué estado, qué paz, qué tranquilidad… y qué de cervezas…

caña

El caso es que vivimos con prisa hasta en vacaciones, corremos de un lado a otro con una completísima agenda que no nos deja en paz, tenemos que ser perfectos todo el tiempo, estar guapísimos, buenísimos y morenísimos… ah, y por descontado, tener un pelazo brillante y sanísimo. Los que vivimos fuera, por adición, tenemos que ser la viva imagen del éxito profesional y personal, porque si no te va bien ¿entonces para qué te has ido con lo bien que se está en casa?, ¿donde dices que te has dejado el Ferrari?.

Por supuesto, tienes que ver a a la prima Pepita y al tío Juanito porque… ¿como te vas a ir sin verlos? no, no y no, ¿qué dirán todos si te saltas la megacomida de reencuentro familiar?, da igual si pasas por casa una vez al mes, eso es indiferente, ¿como te vas a ir de vacaciones sin ver a la familia al completo?, nada, nada, déjate de tonterías y tira para el coche, desarraigada, que eres una desarraigada. Y por cierto, mañana tenemos que madrugar ¿eh?, que quiero que me acerques con el coche a recoger las cortinas que las tengo en la tintorería… Y así sucesivamente.

Hasta que un buen día, decides tomar las riendas de tus vacaciones y de aquellos que las gobiernan (en un mundo ideal ese serías tú pero en el mundo real, al menos en el de la mayoría de los mortales… parece que no), y te lanzas, y te vas a pasar un par de días a la playa, ale, a lo loco… es entonces cuando descubres el verdadero “vacacionismo”, ese estado en que te pasas el día tumbado y con gafas de sol, si te cuesta algo más, puedes reconocer ese momento “vacacionismo” si te pasan por la cabeza frases como la que sigue… “Aiss, yo podría vivir así…. sin nada que hacer… chapoteando todo el día y filosofando sobre la vida y sobre si pepita lleva extensiones porque ese pelo no es natural, que me lo ha dicho a mí la Juani, que ella es peluquera y sabe un montón de eso…”

tomando-sol

Y consigues por 48 intensísimas horas olvidarte del mundo, y de la tintorería, y del trabajo que te pagan una mierda pero te piden carrera y 3 masters, y de la invasión de subsaharianos que entran en el país buscando una vida mejor cuando tú que la tienes solo puedes pensar en cambiarla por otra… y te olvidas de todo… porque estás en “vacacionismo mode on”, lástima que solo dura dos días… al tercero empieza a picarte la arena.

Anuncios