Si la vida te da limones…

Cuando éramos pequeños nuestros padres nos contaron la historia de que para conseguir un póker de ases en el mundo laboral debíamos esforzarnos y sacrificarnos, nos dijeron que el tiempo que invertíamos en nuestros estudios se vería recompensado en el futuro cuando por fin recogiésemos los frutos de nuestro esfuerzo…  y unos años después aquí estamos… la generación de jóvenes españoles mejor formada de la historia de nuestro país… haciéndonos colegas en las colas del paro.

2259846557_b47db2ff742

Tenemos más o menos 30, ya no somos unos niños, aunque nuestra vida tiene muchas similitudes con la que llevábamos a los 17. Nos llaman mileuristas, pero sólo a los que tenemos suerte de tener trabajo. Somos licenciados, hablamos inglés y la mayoría hemos sido becarios durante mucho tiempo por lo que ni hablamos de cotizar a la seguridad social, porque eso hoy por hoy no se estila.

Vivimos con nuestros padres y, los que nos hemos independizado, hemos tenido que hacerlo con amigos o con nuestra pareja pues es impensable vivir solo en ciudades como Madrid o Barcelona en los tiempos que corren… habéis visto qué precios?

No pensamos en niños porque tenemos pendiente alcanzar un “estatus” que consideramos necesario para embarcarnos en semejante aventura. Entendemos que hemos vivido una vida llena de privilegios que las generaciones anteriores ni se atrevían a soñar y aún así, la mayoría de nosotros nos sentimos estafados por el sistema.

En esta situación, lo más fácil es caer en el fatalismo, mirar hacia atrás y preguntarnos ¿en serio merecía la pena tanto esfuerzo para esto?.

Y en este punto a los jóvenes españoles nos quedan dos opciones…

Opción A) Quedarnos en casa pensando en lo que no tenemos y deberíamos tener, en lo que nuestros padres tenían a nuestra edad y nosotros no conseguimos, en nuestra falta de independencia y en la imposibilidad de formar una familia en estas condiciones…

Opción B) No conformarnos con la situación que nos ha tocado vivir sin que nadie nos haya preguntado y rebelarnos, salir a la calle a protestar por la situación y hacer las maletas… porque toca. Si la situación del país no nos permite desarrollarnos, si no nos permite conseguir lo que queremos no nos queda más remedio que ir a otro sitio que sí nos lo permita. Miles de españoles han emigrado fuera del país desde el inicio de la crisis, el nuevo emigrante es fácil de reconocer, tiene entre 25 y 35 años, no tiene responsabilidades familiares y está altamente cualificado. Ya lo dice el dicho… cuando la vida te dé limones… haz limonada!.

3061271899_ce80560711

Ni que decir tiene que yo clamo a la rebelión… voy preparando la maleta…

Anuncios